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"EL AWAJUN ES UN LUCHADOR" ... O COMO DEFENDER UN TERRITORIO, UN CULTIVO ANCESTRAL Y UNA IDENTIDAD



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"EL AWAJUN ES UN LUCHADOR" ... O COMO DEFENDER UN TERRITORIO, UN CULTIVO ANCESTRAL Y UNA IDENTIDAD

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"Este proyecto, lo formulamos en dos horas de intercambios telefónicos con Cevelio", Cesar me lo había contado con sonrisa irónica en la chalupa que todavía ayer, surcaba las aguas del Rio Marañón. En realidad, no fue así. Cesar tiene una antigüa relación con esta comunidad desde que organizó allí en 2011 una visita de los parlamentarios peruanos - una de ellas, Marisol Espinoza, que después ha sido vice-presidenta de El Perú - daba cuenta y testimonio al Congreso de Lima, en el mundo moderno de las mil realidades de aquí, de las amenazas que se presentan para el territorio de los indios Awajun.  

En esta zona aislada en el corazón de la Amazonia peruana, a los pies de la Cordillera montañosa del Condor, las familias han vivido durante mucho tiempo en total armonía con el bosque y el río: pescadores, cazadores, reclectores y después de varios años cultivadores. Tan pronto como nos dimos cuenta nos incorporamos a la Asamblea general de la organización: "la primera lucha de los Awajun", nos dijero, "es la defensa de nuestro territorio y de nuestros derechos. Estamos amenazados por las empresas mineras y auríferas que el gobierno de Alan Garcia ha favorecido ampliamente. Explotan el oro, talan los árboles, contaminan nuestras suelos y nuestro río. Los peces se mueren..."

"¡Combatimos por El Perú; muchos de nuestros hijos murieron allí, y el gobierno ni siquiera nos reconoce!" recuerdan todos en unanimidad. En 1995, este territorio fue el escenario de una guerra corta pero violenta de un poco más de un mes entre El Perú y El Ecuador. La causa: una diferencia fronteriza en un territorio cuyo subsuelo rebosa minerales y oro... Yo no sabía que un día iba a venir a aquí, yo que viví el nacionalismo exacerbado ecuatoriano de Quito, cuando los niños de los colegios desfilaban por las calles con las banderitas del Ecuador, embriagados por un combato que seguramente no entendían. Despueés, los Awajun lucharon también por la creación del parque nacional Ichigkat Mura, que veían como la protección que podía impedir la entrada de las empresas privadas. Pero el anterior gobierno limitó voluntariamente la extensión del parque y toda la cordimmera es ahora una concesión de las empresas. Cevelio nos lo muestra, mapa en mano, para denunciar con la mayor fuerza este mosaico y reparto vergonzoso del territorio en detrimento de la naturaleza que les permite vivir.

Pero los Awajun son guerreron. Oscar nos lo explica pausadamente. Presente desde el 1er día de nuestra llegada y hasta la cena alrededor de la mesa, Oscar siempre ha sido directo. En verdad no sabemos quien era, salvo que no era uno de ellos. "He abandonado la ciudad" nos había dicho. Nos damos cuenta poco a poco, que Oscar, es un experto en contabilidad, pero primero un militante que se puso al servicio de las organizaciones campesinas cooperativas durante muchos años antes de unirse al pueblo Awajun. Se instaló entre ellos, se hizo aceptar y se ha vuelto uno de los consejeros más cercano de Cevelio en el ámbito agrícola. Me ayudará, los días que estoy con ellos, a entender y descifrar. "Aquí, la cultura ancestral, es el conflicto y claro con sus vecinos". Oscar me explica incluso que "la educación e incluso los evangelios ha vuelto al final a los Awajun más tranquilos y más sociables...".

Los guerreros...A lo largo de la segunta velada de nuestra estancia en Mama Yeque, en su casa, Cevelio nos cuenta también la reciente lucha, la que los ha marcado muy profundo. El famoso, "Bagualaceo", como todavía lo llaman hoy día. El 4 de junio de 2009, los militares, bajo las órdenes de Alan Garcia, dispararon contra los indígenas de Awajun sin reservas. Tras más de un mes, habían tomado la decisión de bloquear la carretera principal que unía Bagua con Piura, oponiéndose a un decreto establecido sin consulta alguna por el anterior gobierno autorizando la venta individual de las tierras de los miembros de la comunidad indígena en el caso de que más del 50% de ellos lo deseaban. Para los Awajun, se había cruzado la línea roja: este decreto abría la vía a la usurpación de sus tierras con un objetivo no reconocido pero evidente: facilitar la intalación de inversiones privadas para las concesiones mineras y forestales. Esa mañana del 4 de junio del 2009 a las 5h de la mañana, mientras que el día anterior, un acuerdo de retirarse había sido establecido entre los Awajun y el gobierno, los helicópteros surgían bruscamente y disparaban a más de 3500 indíginas reagrupados en esa "Curva del Diablo". 5 muertos oficialmente, más de 200 heridos, desaparecidos...Pero "nunca se miente a un Awajun", nos había dicho Cevelio antes de añadir "El Awajun es combatiente". Su venganza será terrible: al menos doce militares fueron inmeditamente asesinados por la represalia. Alan Garcia dará marcha atrás. Los gerreros Awajun habían ganado este combate.

Cevelio habla tranquilamente, la sonrisa en los labios, a veces incluso riendo. Se podría pensar que se diviertre contándonos esta historia, su historia, porque son ellos, los anfitriones de la noche, los actores de ese conflicto y esa violencia. Su testimonio esta noche no es sin embargo anodino: nos quiere hacer entender que la defensa de su territorio será siempre la primera lucha de los Awajun, al precio de todo sacrificio.

Esta lucha no es la única. Abiertos al mundo exterior desde hace menos de cincuenta años, los Awajun se han beneficiado de infraestructuras y servicios básicos del Estado: ambulatorios en las reagrupaciones de los pueblos, escuelas para la educación de los niños. Las prioridades, a la opición de todos. Oscar nos recuerda que hoy día todavía las condiciones de higiene alimentaria estas lejos de ser perfectas y las letrinas todavía son muy rústicas, el parasitismo es la primera causa de mortalidad infantil. Curándome un corte en el pie en este clima demasiado húmedo donde no puede cicatrizar, tomo consciencia de los ambulatorios en Mama Yeque. Tras un rápido desplazamiento en piragua, llegamos al pueblo principal. Un magnífico edificio y bien equipado. Pero no hay suerte; la enfermera acaba de salir hace algunos minutos en piragua. Nadie sabe donde ha ido ni cuando volverá. Mi corte tendrá que esperar. Por suerte, no es una urgencia... Esta apertura al exterior que nadie a criticado tiene sin embargo una consecuencia inmediata: los Awajun necesitan dinero, indispensable hoy día para cubrir los gastos báscios pero vitales y fundamentales de la salud y educación de los niños y jóvenes.

Sobriamente pero muy justo, Oscar nos ha hecho un resumen rápido de la situación.

Aquí las chicas Awajun tienen hijos a los 15 o 16 años, y éstos no tienen otra formación que la de sus padres: cazar, pescar, y a veces cultivar...El empleo de los jóvenes es un verdadero problema. Otros – aquellos cuyos padres tienen los medios para financiar sus estudios -, se van a la ciudad de Bagua, Piura o Lima, pero muchos descubren que se trata de otro mundo, violento y dificil. Viven en los suburbios, caen en la delincuencia y el alcohol.(...) Pocos son verdaderamente formados. Es un círculo vivioso: los Awajun y la organización carecen de líderes formados".

Finalmente, con una presión demográfica todavía fuerte, las reservas de peces y animales salvajes disminuyen. La diversificación de productos alimentarios es por tanto una necesidad. Porque ellos mismos se han prohibido talar los bosaues en su territorio para venderlo al exterior, numerosos Awajun se han lanzado así a la actividad de cultivar para ganar los ingresos que necesitan. Aquí la razón por la que Cevelio y toda la organización ODECOFROC nos llamaron: decidimos ayudarles a consolidar su actividad de pesca y piscicultura, a desarrollar sus ganados de corral para las mujeres y un programa de vacunación y sanidad animal. Según su petición, apoyamos la producción y comercialización de un cacao de calidad a partir de variedades nativas. Mis colegas Cesar y Edgardo me explican que AVSF acompaña a las familias indígenas en la adquisición de los conocimientos técnicos agrícolas nuevos conservando las prácticas tradicionales y los saberes de las poblaciones del amazonas en materia de pesca, caza y recolección. Ayudando también a ODECOFROC en la elaboración de un plan de gestión forestal justo. Finalmente, AVSF acompaña a las comunidades para negociar con las colectividades locales las cofinanciaciones a partir de presupuestos municipales, la Ley peruana obliga a utilizar un 10% de su presupuesto de inversió en fines productivos en el campo de la agricultura y la ganadería. 

El programa me parece totalmente pertinente. Junto con Christophe, insistimos sin embargo en la imperiosa necesidad de proteger su autonomía y el riesgo a una gran dependencia de los mercados exteriores. De recolectores-cazadores a cultivadores y vendedores de cacao, hay sin duda un justo medio que hay que encontrar y conservar para una vida juntos, hombre y naturaleza. Esa que hemos perdido en nuestro mundo...