Pour que les femmes et les hommes
vivent de la terre durablement

"I WAS BORNED AGAIN" "HE VUELTO A NACER"... O EL SHOCK DE LA PRECARIEDAD



par

"I WAS BORNED AGAIN" "HE VUELTO A NACER"... O EL SHOCK DE LA PRECARIEDAD

  • P1030563.JPG
  • P1030564.JPG
  • P1030569.JPG
  • P1030577.JPG
  • P1030581.jpg
  • P1030735.jpg
31 de enero 2012 – 11h
Madame Tho Ry. Village de Kraing, Commune de Speu Ka, District de Baphnom, Province de Siem Reap

Bloqueada entre la pista de tierra a penas transitable y un arrozal, es una casa establecida en ese trozo de tierra todavía disponible al borde de una fosa, una casa vegetal: nada de chapas, un poco de madera. Una casa frágil a la imagen de su propietaria. La señora Tho Ry vive sola con su hijo de seis años. Su marido se fue para trabajar en la ciudad pero no ha vuelto, nos explica con una voz dulce y calmada un poco después de nuestro encuentro. "Habrá encontrado otra mujer" se atreve a pronunciar con sus labios, explicándonos con pudor su increible vida. Sentada entre el espacio de hacer vida y de acostarse de la casa, esta mujer se libera poco a poco y nos cuenta su historia...

Abandonada, sola de la noche a la mañana con su hijo, imposible para ella de irse a trabajar la tierra al mismo tiempo que necesitaba dinero para cubrir las necesidades básicas de su hijo. Se va a trabajar al exterior como empleada y jornalera para conseguir comer y subsistir. Volviendo tarde por la noche, no le es posible ocuparse del arrozal familiar.

"Después el proyecto llegó" dice...

Dara, en un perfecto inglés, está atenta para traducirme discretamente a la oreja la mínima palabra que ella dice. Con una impecable lógica clasificadora, nos explica que las encuentas hechas en este distrito habían concluido en clasificar a la señora Tho Ry como "ID poor number 1", la peor tarjeta de identidad de los pobres.

Le preguntamos como ha hecho para beneficiarse de este famosos "proyecto". Hace dos años, recibió gratuitamente cuatro gallinas y un gallo. Una bomba se instaló para extraer el agua de su pozo. Se construyó una letrina a lado de la casa de plantas. Y finalmente se benefició de una formación para iniciar una actividad de producción horticultora. Gracias a los ingresos de la pequeña ganadería y la venta de legumbres, ha podido conseguir su independencia económica y comprarse alimentos y productos básicos.

Al final y sobre todo, insiste, "he podio escolarizar de nuevo a mi hijo...".

Poco a poco, deja sus empleos exteriores y precarios. Los ingresos de la venta de las gallinas le permiten alquilar la bomba de agua para el arrozal. Se consagra de nuevo al trabajo de la tierra y gana totalmente su independencia alimentaria.

"I was borned again" así termina su exposición con la misma voz suave y emocionada delante de los visitantes.

Somos muchos escuchándola muy atentos. Las cámaras de foto crepitan para captar y grabar este conmovedor testimonio. Me siento un poco mal pero al mismo tiempo conmovido y emocionado por el impresionante valor del testimonio de la señora Tho Ry. Todavía no tiene gran coda; sigue siendo una "poor smallholder farmer". Pero ha encontrado su independencia, y con ella la dignidad. La expresión de su rostro, fino y bello, dice mucho acerca del agradecimiento que tiene hacia Sophoan, Sophany y todo su equipo. Su testimonio es desgarrador. Es la imagen que quiero guardar de esta corta visita a Camboya.

"Hace falta la ley para hacer este trabajo", me dice al oido, Claude, nuestro Presidente que también parece cautivado y afectado por las palabras conmovedoras de la señora Tho Ry. No sé exactamente a lo que se refiere, pero si lo que quiere decir es que la pobreza no es inevitable, tiene toda la razón.

En el autobús que nos lleva a la civilización, los comentarios surgen entre los "expertos" del desarrollo que pretendemos ser. Unos tienen una opinión favorable sobre el impacto del proyecto, los otros explican sus dudas sobre la perennidad de estas gestiones tan pragmáticas de intervención y de donación a los más pobres. Una tercera voz, calculadora en mano, hace una estimación económica de los beneficios de la señora Tho Ry y los compara con el coste de oportunidad de su mano obrera familiar. Una cuarta persona cuestiona la perennidad de las acciones del proyecto y señala la necesidad de políticas públicas nacionales y de servicios del Estado para tomar en cargo la acción realizada hasta hoy por AVSF así como de otros proyectos en Camboya. Escucho atento los intercambios, todos interesantes, intervengo y después pierdo el hilo voluntariamente.

Por todo sitios, el genocidio silencioso de la pobreza y de la exclusión continua.  Mientras que los hombres y mujeres vivan en esas condiciones, nuestra cooperación, aunque sea modesta, tendrá todo su sentido.

Quiero guardar el recuerdo de esta mujer y de su casa de plantas. Para ella, cinco gallina, una letrina y algunas legumbres le han transformado la vida. No es suficiente, pero le ha permitido recobrar su dignidad y tener esperanza para ella y su hijo.

Quiero guardar el recuerdo de esta mujer y de sus agradecimientos, las dos manos juntas, del momento en el que hemos salido y subido al autobús.

Ella me ha devuelto a la realidad, al trabajo concreto y pertinente, asegurado por equipos discretos, pero comprometidos y militantes. Ella me ha permitido no olvidar el dia a dia por el que trabajamos. Ella me ha recordado que todas las reuniones, reflexiones estratégicas, debates y seminarios aquí y allí tienen un sentido y que ante todo nuestra cooperación y nuestros equipos al servicio de las familias víctimas de una exclusión silenciosa, son útiles.

Siem Reap  - Hauteluce - Paris

Frédéric Apollin

Octubre 2011- Agosto 2012