Representantes de comunidades shuar, instituciones técnicas, gobiernos locales y organismos de gestión de riesgos visitaron Brasil para conocer de primera mano las consecuencias del colapso de una presa de relaves y fortalecer capacidades de prevención y respuesta en Ecuador.
Brumadinho / Quito, mayo de 2026
¡Un paso más hacia la preparación comunitaria e institucional!
En el marco del proyecto ComUnitar, ejecutado por AVSF y Protos Andes con financiamiento de DG ECHO, una delegación ecuatoriana conformada por representantes de comunidades shuar, bomberos, gobiernos locales, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) y otras instituciones, realizó una visita técnica de intercambio a Brumadinho (Minas Gerais, Brasil) para conocer de cerca las secuelas de la ruptura de la presa de relaves de Córrego do Feijão (2019) y extraer aprendizajes aplicables al contexto ecuatoriano, particularmente en la zona de influencia del complejo minero Mirador, en Zamora Chinchipe.
Lecciones para Ecuador desde la experiencia brasileña
La preparación comunitaria salva vidas

El testimonio de Silas Fialho, uno de los líderes de las personas afectadas por el desastre de Brumadinho, evidenció que la falta de sistemas de alerta temprana efectivos y de participación ciudadana vinculante agravó las consecuencias de la tragedia. En Ecuador, estas experiencias refuerzan la urgencia de fortalecer los Sistemas de alerta temprana (SAT), simulacros comunitarios y mapas de inundación por ruptura de presas (dam break analysis), como herramientas centrales de prevención.
Respuesta técnica especializada ante flujos de lodo minero
Los Cuerpos de Bomberos de Minas Gerais compartieron protocolos inéditos desarrollados tras Brumadinho para la búsqueda y rescate en terrenos inestables y contaminados por relaves, incluyendo el uso de drones, georreferenciación, unidades caninas y manejo de riesgos secundarios. Ecuador requiere protocolos específicos para emergencias mineras y entrenamiento especializado para bomberos y personal de la SNGR.
Reparación integral y participación comunitaria
El encuentro con el Quilombo de Gesteira (Barra Longa), comunidad afectada por la ruptura de la presa de Fundão (2015), evidenció que los daños no terminan con el desastre: el desplazamiento forzado, la pérdida de medios de vida y la afectación cultural persisten durante años. La comunidad organizó un Plan Popular de Reasentamiento Colectivo, demostrando que la reparación debe construirse con las comunidades, no unilateralmente.
Gobernanza y monitoreo técnico continuo
La delegación ecuatoriana conoció en la empresa minera los sistemas de monitoreo geotécnico permanente, con sensores en tiempo real y centros de control operativo. Esta tecnología, sumada a una supervisión estatal independiente, es fundamental para reducir el riesgo de fallas y garantizar la estabilidad de las presas de relaves.
La memoria como herramienta de justicia y prevención

La visita al Memorial Brumadinho —construido en el propio sitio del desastre— mostró cómo el reconocimiento de las víctimas, el duelo colectivo y la memoria territorial son componentes esenciales para evitar que tragedias similares se repitan. En Ecuador, esta experiencia invita a visibilizar los impactos humanos, emocionales y culturales que un eventual desastre podría causar.
¿Por qué esto es relevante para Ecuador?
El complejo minero Mirador, ubicado en Tundayme (Zamora Chinchipe), cuenta con una de las presas de relaves más grandes del país. La población que habita aguas abajo, se enfrenta a un escenario de vulnerabilidad ante la presencia de la presa.
Las lecciones de Brumadinho —que dejó 272 víctimas mortales— demuestran que la prevención no es un gasto, sino una inversión en vidas y territorios. La gestión del riesgo debe incluir:
- Mapas de amenaza y rutas de evacuación.
- Sistemas de Alerta Temprana comunitarios (sirenas, protocolos de comunicación).
- Simulacros periódicos multiinstitucionales.
- Mecanismos de participación vinculante para comunidades en riesgo.

Los aprendizajes de este intercambio serán sistematizados y servirán para implementar y mejorar los planes de preparación y respuesta comunitarios, así como las propuestas de fortalecimiento institucional a la SNGR y los GADs.